Lo que escribo, con algunas fotos (o algo así)

jueves, 5 de marzo de 2009

De "Insomnios miserables" 4

Durmiente en Constitución

Acuna, cuna gris, la cara seca

contra el piso de huellas de suelas sembrado,

y frío...

...y el sueño mece el cuerpo inmóvil del que se quedó aquí,

en ningún sitio, dormido.

 

Por el pasillo de Constitución pasan

las voces huecas de sentido.

Su oreja dura la baldosa besa

y ve, subterráneo, una canción de cuna,

 

Suave raspa contra la mejilla

las hilachas del puño hasta el párpado,

se cubre, se rasca...

 

...cemento arrastra,

 desnudo el vientre,

boca abajo raspa

la panza, molesta

al durmiente.

 

 

Se rasca, despierto, la cara, del suelo la aparta.

Solo abre un ojo, está sólo, cierra,

remolonea, mandíbula – dientes, paladar- lengua, cierra,

 

De nada se cuida, de todo duerme.

Lo que tiene ninguno lo quiere

Porque de todos es:

                    el ronroneo que late

                    en la sangre que suda

                    del hombre que busca

                    el orgasmo que nace,

 

                    el olor de la orina

                    dándole sabor al aire,

                    calor al agua,

                    alivio al cuerpo,

                    

                     las tardes de sol

                     en la vereda del invierno

                     y la amable brisa

                     a la sombra del verano,

 

  ...y de él, durmiente en Constitución,

esfinge tosca  de la frustración de su imperio,

de él, cara sin suerte, vagabundo perdido

en el templo de su Dios,

de él, son todas las faltas,

único encantador de serpientes

que  no tienen cabeza

héroe mínimo de las batallas perdidas

 en guerras no peleadas,

garganta de mudo, apretón de mancos,  reposo de  muertos, sueño descuidado, lepra hasta los huesos,  carie en los

huevos, lágrimas en las venas, frigidez  de puta, espectro para los vivos, madero para la  cruz,  espina de la corona,

vinagre en las heridas,

carne cruda entre las muelas

 lastimando las encías,

  pestaña endurecida

por el tiempo clavada

en ojos ciegos.

 

Durmiente en vías muertas,

reposa sin descanso,

¡fallida modorra desafortunado gusano de seda!                               

no comes y tampoco            

                                a mariposa llegas....                                                       

 

 

Dos duendes

Dos duendes del subte

Me dan un subvenir

 

Dos duendes pringosos

Si crecen son peligrosos,

 

Solo por sobrevivir.

 

Piojal en el pelo

Caramelo de barro

 

Es una estampita

De San Cayetano,

 

La apuesta a mi mano.

 

Uno al otro persigue

El otro se deja alcanzar

 

Uno al otro atrapa

El otro busca y busca,

 

No encuentra que atrapar.

 

Silba el subte

Suelto la estampa

 

Infecunda apuesta

 Escapo con trampa,

 

Bajo, el subte los arrastra.

 

Entrepiso 2

A la vuelta o del otro lado del mundo

Manos pequeñas e inalcanzables como la mía

Saben de mi lo que yo se de ellas,

                                              Nada.

 

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